viernes, 30 de marzo de 2012

Me Sobra un Cuerpo

de Antonin Artaud.
Libro 003.
Quinta Edición.
Octubre ’13.
Precio: 12 pesos.

72 Páginas.
Dios es Argentino, por eso No Existe.


Hoy, cuando alguno de nosotros descubre la obra de Artaud resulta hasta sencillo conmoverse con ella, por estar lejana en el tiempo; no corremos el riesgo de “salpicarnos” mínimamente. Una obra plagada de gritos, advertencias y ultimátums (explícitos e implícitos) sobre el irreversible rumbo de la humanidad hacia el abismo ético, moral, social y afectivo en el que terminará haciéndose mierda. Artaud (un corazón sangrando con dos alas urgentes), era energía desgarradora buscando formas para transmitirse. Podía ser un libro, un poema, una mueca, un guión, un escándalo, un dibujo o un silencio; siempre, algo inesperado que nos sacudiera, que nos detuviera el instante más prolongado para la reflexión oportuna.
Pero si alguien quisiera comprender su obra, no debería alejarse demasiado para tomar una perspectiva adecuada; tendría que acercarse lo suficiente como para sumergirse en ella y encontrar su propia realidad envuelta y atrapada. Leyendo las Cartas a los Poderes, es hasta divertido imaginar a Artaud escribiéndolas hoy: carta al Presidente de Microsoft, fax al Pato Donald, mensaje al FMI, mail a los Rolling Stones, carta al presidente de la FIFA, fax a la Internet, carta a un agente de bolsa, mail al laboratorio que fabrica el Viagra, etc.
La obra de Artaud está afectada terriblemente por el vértigo de su tiempo. Así, el período blanco comienza en una época signada por estallidos revolucionarios en buena parte de la vieja Europa; mientras que el período negro empieza cuando la burguesía aplasta la primavera y sus flores, y se encamina a la guerra vestida con el uniforme más rígido y siniestro.
Artaud participó desde la primera hora del Surrealismo, el cual aglutinaba voluntades y pasiones a partir de algunos principios fundamentales: rechazo de la omnipotencia de la razón, desenmascaramiento de la vida, repudio total a las jerarquías culturales y a las tablas de valores morales, antidogmatismo, búsqueda de una libertad integral, fe en un destino superior para el hombre. Pero no todo era armonía en el movimiento: a medida que se intentaba llevar la revolución surrealista al plano de la política efectiva, se acentuaban las diferencias entre el grupo de la rue Fontaine (donde vivía Breton) al que adherían Éluard, Pérec, Aragon y Unik, y el grupo de la rue Blomet (donde estaba el taller de André Masson) al que concurrían Artaud, Leiris y Limbour, entre otros. El primero de los grupos se sumó al Partido Comunista en 1927, justo cuando en la URSS ya habían comenzado las persecuciones también, contra los intelectuales. Artaud reacciona y escribe un texto paradigmático: En plena noche o el bluff surrealista, donde denuncia al Surrealismo como una revolución de castrados porque, a su entender, se debían conmover los cimientos simbólicos del mundo material y ante ese desafío, se optó por una revolución limitada al poder político, lo que entrañaba una derrota de los postulados poéticos. De inmediato sale publicado En pleno día, manifiesto surrealista donde se lo refuta. Debieron pasar varios años para que se produjese, finalmente, la esperada reconciliación con Breton. El 13/7/37, Artaud le envía una carta diciéndole: “Eres probablemente el único hombre por quien yo haría algo si me lo pidiera”.
Ya en el crepúsculo de su vida (y quizás, en su momento más fructífero) Artaud logra salir del loquero de Rodez, dispuesto a dar la batalla final. El que no aceptó ni siquiera las formas “permitidas” de rebelarse, el que propuso “asesinar” al texto y a la palabra en el teatro (porque no le permiten al verdadero teatro nacer), en menos de dos años demuestra en qué clase de sociedad putrefacta estamos viviendo, al encerrar bajo la acusación de “loco”, a un genio singular que desnudó la podredumbre de las instituciones. Pero era tarde para él, igual que para Van Gogh, igual que para tantos otros. Pero principalmente, era tarde también para nosotros, manada de tontos ciegos que nunca terminamos de despertar. Tarde, otra vez. Tarde para hacernos reaccionar lo suficiente, como para impedir que esta sociedad miserable, discriminadora, capitalista, día a día y con encantadoras sutilezas, nos siga suicidando.

Cantidad de ejemplares vendidos de "Me Sobra un Cuerpo" hasta la fecha: 2037.

2 comentarios:

  1. Que buen texto explicativo. ¿Quien lo ha escrito?
    Estoy intrigada por el contenido del libro de Artaud. Lo voy a comprar!
    Felicitaciones por la editora.
    laura

    ResponderEliminar
  2. Ustedes me tienen como contacto en Yahoo.com.ar.
    Yo he tenido el archivo desde hace mucho tiempo, pero por esas cosas de los virus y demás me desapareció, y quisiera que me lo manden.
    Gracias
    Alberto Clérici
    pd. era un word con fondo negro y letras verdes.

    ResponderEliminar